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Pedagogía de la LBV

En su red de enseñanza y programas socioeducativos, la LBV aplica una pedagogía propia creada por el educador José de Paiva Netto, Presidente de la Institución.

Este sistema de enseñanza, en el cual el cerebro y el corazón trabajan juntos, considera al estudiante como un ser espíritu - biopsicosocial, pues trae consigo el registro de experiencias que contribuyen a su aprendizaje. 

Este marco conceptual se adapta y varía de acuerdo a las edades de los alumnos, recibiendo la denominación de Pedagogía del Afecto para chicos de 0 a 10 diez años. En esta franja etaria se procura la unión de los sentimientos al desarrollo de la inteligencia, a fin de que el cariño esté presente en todos los ambientes de convivencia de los niños y niñas, inclusive el escolar. 

Carlos Cesar da Silva

Los chicos aprenden en un paseo didáctico.

A partir de los 11 años, se aplica la Pedagogía del Ciudadano Ecuménico, en la que el alumno, la familia y los educadores son considerados como coautores del aprendizaje, dividiendo entre sí las responsabilidades y actuando de forma distinta en un proceso integrado.

Este tipo de enseñanza tiene su propia aplicación, a través del Método de Aprendizaje por Investigación Racional, Emocional e Intuitiva (MAPREI), que brinda herramientas para facilitar el inmenso desafío de formar alumnos y ciudadanos fraternos. Se fundamenta en la investigación y en la intuición como instrumentos capaces de conducir a los estudiantes hacia la asimilación de los temas presentados en las clases. Así, se convierten en protagonistas del proceso de aprendizaje, lo que los motiva a permanecer en el ambiente escolar y refuerza su autoestima para la continuidad de los estudios. 

La Pedagogía aplicada por la LBV apunta a contribuir a la formación de ciudadanos planetarios, con una cosmovisión universal que considera al ser humano en forma integral y en pleno vínculo con el mundo en el que habita.