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Inclusión y afecto compartido

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El afecto y la motivación pueden lograr derribar los más difíciles obstáculos, y esa es la satisfacción que hoy sienten Oqui Muro y Griselda Maciel, dos profesionales del equipo de la LBV que con amor, contribuyeron a la mejora de la vida de tres jóvenes.

La Profesora de Cocina Oqui Muro hace más de diez años que está al frente de los Cursos de Cocina Profesional y Pastelería que integran el Programa de Formación Laboral de la LBV.  Griselda Maciel, Trabajadora Social de la Institución, es quien realiza el acompañamiento y orientación de los alumnos y familias que atraviesan diversas situaciones de riesgo social.

Cuando al inicio del ciclo lectivo los jóvenes Joan, Francisco y Ángel se incorporaron a los Cursos de Cocina, ambas profesionales sabían que tendrían que hacer un fuerte trabajo de inserción y contención junto a ellos. Residentes del Hogar La Casita al frente del Padre Elvio, en la localidad bonaerense de Moreno, los tres atravesaron diversas vivencias de riesgo social, pero, con ganas de mejorar sus vidas, iniciaron este camino de capacitación donde encontraron un espacio de inclusión y amistad.

Ahora, transcurrido con éxito el primer año de formación, Griselda y Oqui, visitaron el Hogar La Casita, para compartir con los jóvenes y con el Padre Elvio, la alegría por los logros obtenidos. Así relatan sus vivencia en este encuentro:

"La visita al Hogar la Casita en Moreno estuvo llena de emoción y comunión tanto entre los chicos, las autoridades y nosotros. Pudimos ver la gran alegría de Joan, Francisco y Ángel, quienes han formado parte de la LBV en los cursos de Cocina y Pastelería. Meta que también a nosotras como equipo de trabajo nos ha llenado de gran satisfacción. Teniendo en cuenta que al principio no fue sencillo sostener a los jóvenes en un espacio que exigía gran compromiso, participación, continuidad y responsabilidad. Pero mediante diversas estrategias de acompañamiento, supervisión, sosten y, con el apoyo del Director del Hogar, el Padre Elvio, el objetivo fue alcanzando y los chicos ya tienen sus certificados. Por supuesto que también el afecto y la motivación constante para con ellos derribó muchos obstáculos.

Es importantísimo este logro; ver la felicidad, la seguridad, la predisposición y los planes a futuro que diagraman los chicos nos llena de enorme emoción. Fuimos recibidos con algarabía y ellos agasajados por las delicias hechas por los demás estudiantes. A través de esta experiencia se fortalecen aún más los dispositivos de apoyo y sostenes insitucionales. Ver los frutos de un año entero de trabajo es una enorme satisfacción".

Caba destacar que también participaron de la visita al Hogar La Casita, los compañeros de curso de los chicos, María Julia Anido, Hugo Ramallo, y Daiana López, además, se sumó David Cruz, Coordinador de la Red de Cooperación de la LBV.

Para todo el grupo, este encuentro fue un paso más para afirmar la próxima meta: completar el segundo año de formación y lograr el título final.